La felicidad está dentro de ti

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El hombre tiende por naturaleza a ser feliz. Si a cualquiera de nosotros si deseamos la infelicidad,  todos diríamos no!!!!, rotundo, indicio de nuestra buena salud mental.  La meta es muy clara ¿por qué  entonces el mercado, está inundado de libros y revistas con centenares de fórmulas,  más o menos milagrosas, para alcanzar la felicidad?. Porque así como el punto de llegada no ofrece dudas,  alcanzarlo no es tan sencillo.  Es cómo aquel antiguo refrán que nos recuerdan que hacen falta millones de leyes para hacer cumplir tan solo diez mandamientos.  La vida misma, cambiante,rica y sorprendente,  nos pone obstáculos en el camino para hacernos perder la paciencia,  la ilusión,  o las dos al mismo tiempo. 

Hagan la prueba y elijan cinco personas al azar qué las ven habitualmente y preguntenles (cómo estás). Quizás una de ellas respondamos bien», las demás un » verás …» pasaran  a contestar «más o menos » o en detalles todos sus problemas. A veces sus necesidades básicas están resueltas, salvo excepciones,  buena salud,  desde el punto de vista profesional no, tan mal, hay frustración en otros casos un exceso de rutina y en términos generales,  falta de alegría. Por suerte somos seres inteligentes y sensibles con capacidad de reaccionar y luchar por nuestra felicidad. Lo primero que debemos comprender es que nuestras ideas y nuestros comportamientos pueden modificarse ( haz cosas diferentes para tener resultados diferentes),  la felicidad, cómo las buenas cosas se aprenden,  pero no existen recetas mágicas,  sino aprendizaje para recuperar el dominio de nosotros mismos,  lo más probable es qué necesitemos ayuda de un profesional,  para poder encontrar una orientación,  y también aprovechar nuestras potenciales,  y pactar con la vida para que nos permita realizar nuestros sueños. 

Para empezar, dejemos de echar las culpas de nuestros males, siempre al afuera,  y mirarnos hacia adentro,  los cambios no son fáciles,  por el contrario,  transitan un período de dolor,  para  luego volver aprender a reírnos de nosotros mismos y con los demás,  reencontrarnos con el buen humor a pesar de las circunstancias,  y luchar,  trabajar,  por encontrar en nuestras vidas ese instante,  efímero,  que es la felicidad,  pero una constante estabilidad emocional,  para,  no caer en tránsitos depresivos,  sólo los especialistas, nos pueden ayudar,  también aprender a soltar el pasado,  siempre hay tiempo de construir,  aferrarnos   a Dios,  el Universo,  o aquello en lo que creas profundamente,  que lo errático, se cambié,  los malos momentos seguirán existiendo, cómo los enfrentamos, será el cambio,  el aprendizaje, el coraje, qué saquemos de nuestras propias fuerzas,  sin temer a  pedir ayuda, en todo sentidos   espiritual,  material,  aquello de lo que carecemos. Somos energía,  de ahí la importancia de aprender a utilizarlas, para ser más felices,  para profundizar Estados de conciencia y entrar en armonía y siempre digo, nada se logra solo, y cada día que nos regala la vida llenemosla de contenidos, ya sean obligaciones, cómo momentos para  compartir,  o disfrutar en soledad, pero no sentirse solo, en este camino,  de aprendizaje,  somos muchos los que lo hemos comenzado a transitar, las recaídas estarán, las fuerzas para volver a levantarse y seguir depende de nosotros. Pero nunca nos demos por vencidos, siempre seguro tendremos otra oportunidad,  tendremos que creerlo, poniendo siempre un objetivo,  un proyecto de vida posible aunque esté en desarrollo,  la vida siempre nos sorprende cuándo tenemos una mirada positiva,  luchemos por ser felices,  nunca es tarde para volver a empezar,  cómo dice el  cantautor y compositor argentino,  en este himno a la esperanza,  gracias por estar. 

Monica Varela 

 

 

 

 

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