El relato de la Gringa, sbte los distintos actores de la diversidad

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Por tal motivo, no fueron pocas las veces dónde la gringa contó sus ideas LGBTQ a distintos actores de la diversidad, militantes propios y ajenos, alguno que otro militante político partidario de base, a algunos concejales sin mucha idea de vidas y sentires transgéneros, asentían con la cabeza, cuando ella se esmeraba en relatar sus ideas, en tono pausado y bien entendible, pero esos mismos concejales divisando la proximidad de los sandwiches de miga, repartidos por los mozos en los ágapes partidarios y luego de haber manoteado un par de triples, dejando para después de la masticación, toda idea de diversidad posible.

Elizabeth Dupré, no se amilanaba y conocía el rebaño, contaba sus ideas de la diversidad y podía casi adivinar en su interlocutor, interés o disociación…

La gringa sabía que no era fácil hacerle entender ideas diversas a militantes LGBTQ más novatas y jóvenes, más proclives a veces a la lucha virtual que a la creación de una «casa de la diversidad» para cuando los huesos de las trans sean frágiles y quebradizos…

Si, Dupré pensaba en terceras edades… Pensaba en soledades y de penurias, de exilios familiares obligados y desarraigos adolescentes, de perder afectos, de navidades con sillas vacías y salas de internación en la más absoluta de las soledades.

Sabía que el tiempo en una persona trans siempre es menor y conocer la indiferencia de la gente.

Mostrar esos mundos a personas jóvenes, iPhone en mano, repletas de colágenos y futuros prominentes dentro de la política partidaria, casi siempre personas que manejan «la cosa» y no son trans, o con pies en la diversidad, ni nada que se parezca, es como intentar enseñar en color rojo, sin mostrar el color rojo…

Elizabeth Dupré, era aguerrida, y contaba con ese innato sentido de la ubicación, casi como el 5 clásico de un picado de barrio que sabe al instante, cómo pararse en la cancha…
Dupré prefería guardar silencio y sus ideas para otro momento, compartirlas en lugares adecuados, con gente adecuada.
De que serviría leer a viva voz una poesía en la tribuna visitante de El Porvenir? por poner un ejemplo de brutal desconcierto…eso sería un sencillo desperdicio….

Los mejores ámbitos, los vientos favorables, a pesar del paso del tiempo siempre están por venir y eso lo sabía la gringa Dupré…quien quizás algún día…
Quien sabe, hará sus ideas, realidad…

Por

Gabriela Binder

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