La tecnología que atrasa. OPINIÓN. Por Walter Hugo.

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Cuando después de un montón de idas y vueltas, finalmente FIFA decidió instaurar la tecnología del VAR en los partidos de fútbol, todos nos ilusionamos. Era hora de aggiornarse y comenzar a utilizar las herramientas disponibles para garantizar la menor cantidad de errores en la aplicación del reglamento. La aplicación de esta tecnología resulta cara, razón por la cual no todas las ligas pueden incorporarla. En algunos campeonatos se usa solamente en instancias finales y en otros directamente no se utiliza.

La infraestructura necesaria tiene un costo altísimo, además de incrementar los gastos en personal especializado. Pero era vital hacer esa inversión, aunque no estuviera al alcance de todos. El fútbol estaba sufriendo en demasía los errores de los árbitros. La televisión aportaba cada vez más posibilidades de “ver” detalles que el ojo humano del referee no podía captar. Y las injusticias se volvieron muy notorias. Casi siempre perjudicando a los mismos. Favoreciendo a los “grandes”, a los “poderosos”. El VAR se transformó en una necesidad. Cuando se incorporó el sistema de Video Asistencia al Referee, todos respiramos aliviados. Ahora habría una garantía televisada, una imagen que no permitiría que le “metan la mano en el bolsillo” a los equipos chicos.

Lamentablemente, eso no sucedió. Los errores disminuyeron apenas. Vemos asombrados como “el criterio” de aplicación del reglamento sigue dependiendo de lo que decidan los hombres. Aunque las imágenes digan otra cosa. Para algunos si pega en la mano es penal; para otros la misma acción producida en un partido diferente, no es penal. Agarrones groseros que no se sancionan. Penales muy claros que no son tenidos en cuenta. Posiciones adelantadas de un talón, una nariz o un codo, anulan goles.

Lo más irritante de el nuevo sistema -además de no dar garantías de nada, por qué sigue dependiendo del criterio humano- es la lentitud para resolver las situaciones. En partidos donde se debe recurrir más de dos veces al VAR, se hace tedioso, aburrido, molesto. Y el porcentaje de errores arbitrales sigue como antes. Con la diferencia que ahora cualquiera tiene la absoluta certeza de que están cobrando mal. Antes, al menos, te quedaba la duda.

Hemos llegado al ridículo de festejar goles, que cinco minutos después de convertidos fueron anulados. Algunas veces: MAL ANULADOS.

El ser humano inventó instrumentos que han permitido adelantos asombrosos. Logros que parecen increíbles. En casi todas las áreas. La aplicación de la tecnología ha significado un avance vertiginoso en encontrar soluciones en disciplinas tan delicadas y sensibles como la medicina, los vuelos espaciales, el diseño de estructuras, la investigación criminal. La utilización de asistencia de cámaras en distintos deportes, los ha mejorado mucho y disminuyeron el nivel de errores humanos casi completamente.

Con el fútbol todavía no han podido. Sigo creyendo que ésta es la solución. Pero aún no encontraron la forma de aplicarla de manera correcta y que no arruine el espectáculo.-